Iglesia Bíblica Torre Fuerte

Si tu corazón está roto (Parte 5)

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Oraciones que debes hacer, si tu corazón está roto.

 

  1. Señor, ayúdame a perdonar como Jesús perdonó en la cruz

  2. Restaura en mí el gozo de tu salvación y mantenme con tu generoso Espíritu.

  3. Lléname con Tu gracia, que es suficiente para mí. Haz Tu fuerza perfecta en mi debilidad, hoy.

  4. Ayúdame a permanecer en Jesús, donde hay plenitud de gozo

  5. Cuídame como cuidarías tus propios ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.

El Salmo 17:8-9 dice:

Cuídame como cuidarías tus propios ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.
 Protégeme de los perversos que me atacan, del enemigo mortal que me rodea.”

Al orar este salmo, imagínate escondido bajo las alas de una gran águila. El águila representa a Dios, y sus enormes alas te cubren. Al hacerlo, él te guarda de los peligros del mundo en que vives, mientras mira a tu alrededor con ojos afilados y dorados, vigilando tu vida mientras te esconde en él.

Pensar en esa escena puede traerte instantáneamente paz y calma. Tu ansiedad huye, y tus pensamientos acelerados se calman.  Tu cuerpo rígido y estresado se derrumba cuando simplemente recibí consuelo y paz del Señor, y eso, hace una enorme diferencia.

“Si tu corazón esta roto, es probable que sientas la necesidad de descanso, paz y protección.”

¿Es Dios una águila? No, por supuesto que no lo es. Sin embargo, él se compara a esta magnífica ave muchas veces a lo largo de la escritura. Dibujar esta imagen en tu mente te da un sentido de seguridad, de saberte seguro debajo de sus alas de amor y protección, todo el tiempo, no solo cuando clamas a él pidiendo ayuda y socorro. Sensación de lo confortable que es estar bajo su cuidado, de escuchar el corazón del Padre latir, mientras te acurrucas debajo de sus alas.

Si tu corazón está roto, es probable que sientas la necesidad de descanso, paz y protección. Si ese es el caso, el Espíritu Santo de Dios esta listo para confortarte ahora mismo.

Ora conmigo:

“Dios, Padre celestial, vengo delante de Ti, en el nombre de Jesús. Señor te necesito. Por favor, cuídame como cuidas tus propios ojos. Escóndeme bajo la sombra de tus alas. Elimina los pensamientos opresivos y las situaciones a las que me enfrento, y ayúdeme a estar consciente solo de Tu presencia.

Padre, ayúdame a sentir el calor y seguridad que solo tú provees. Santo Espíritu, lléname con tu paz, y consuélame. Gracias. Amén”

 

 

 

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Categories: Blog, Iglesia, Yo creo

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